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Nuevos modelos de negocio para una nueva tipología de clientes

Formación fecha 12 junio 2019


En la que ya es considerada como la Cuarta Revolución Industrial, la conectividad y la necesidad de relacionar el mundo físico con la digitalización tienen un rol esencial en la evolución y transformación de la sociedad, transformación que tiene su eco en la evolución, mutación y generación de nuevos modelos de negocio impensable hasta hace apenas unos años.

 

“Debemos poner a prueba nuevos modelos de negocio para liderar el futuro del automóvil”.

 

La frase, dicha por Luca de Meo, presidente de SEAT, sirve para poner en la palestra la importancia que tiene hoy en día el aprovechamiento de nuevos modelos de negocio para tener una posición privilegiada en la carrera por adquirir agilidad y alcanzar cotas más altas de competitividad.

 

Para el presidente de SEAT, no pasa inadvertido el hecho de que estos nuevos modelos de negocio responden a las demandas de un nuevo tipo de clientes caracterizados por ser 100% digitales y estar hiperconectados, por ser más exigentes buscando experiencias como clientes mucho más personalizadas, por tener una mayor conciencia social y ecológica, por optar a una mayor variedad de productos y servicios y, por tanto, por ser menos fieles a una marca.

 

 

EL CLIENTE COMO FACTOR DE CAMBIO

 

Estos nuevos tipos de clientes son los que marcan la pauta (y viceversa) de la innovación tecnológica que estamos viviendo en los últimos años, una etapa de la que nadie puede negar su productividad y su agilidad para el cambio. No obstante, esta innovación disruptiva no hace discriminaciones geográficas, de tipologías de empresas o de sectores, y tiene como resultado evidente la aparición de nuevos modelos de negocio pero también la desaparición de otros que no han sabido adaptarse a las demandas del mercado.

 

Por otra parte, mientras en otras épocas primaba la venta y la reducción de stock, hoy en día el cliente es el centro de todo proceso. Y los nuevos modelos de negocio son conscientes de ello, desarrollando sus servicios y productos desde la experiencia del cliente, de abajo hacia arriba, y no como se hacía tradicionalmente: siendo la empresa quien marcaba la pauta de consumo.

 

En este sentido, hay que subrayar la experiencia de cliente como uno de los factores que ayudan a cambiar o evolucionar los modelos de negocio. Según las encuestas anuales que realiza el gurú en Customer Experience, Esteban Kolsky, el 55% de los consumidores está dispuesto a pagar más por una buena experiencia, un hecho fácilmente constatable con el auge de nuevos modelos de negocio en el transporte público, por ejemplo.

 

 

EL PAPEL DE LOS MILLENNIALS EN LA APARICIÓN DE NUEVOS MODELOS DE NEGOCIO

 

En todo este proceso de transformación, la ya conocida como generación mejor preparada de la historia tiene un papel protagonista. Su preparación, sus conocimientos, y el hecho de ser nativos digitales, les posiciona con ventaja frente a quienes tienen que aprender y adoptar estas nuevas tecnologías. Tanto si nos referimos a ellos como clientes, como si lo hacemos para hablar en términos de emprendimiento.

 

La robotización, el Internet of Things, la geolocalización, la realidad virtual o el Big Data, son solo algunas de las palancas del cambio de los modelos de negocio y la aparición de muchos otros que han encontrado en los millenials y NNTT, la combinación perfecta para adaptar, adoptar y/o mejorar dichos modelos de negocio.

 

No obstante, las empresas comienzan ya a mirar de reojo a la próxima generación en entrar al mercado laboral en los próximos 5-10 años: los denominados “centennials”, una nueva generación aún más digital pero con rasgos completamente distintos a sus antecesores.  Según apuntan los expertos, esta nueva generación asume la exposición de las redes sociales como algo natural, le dan mayor importancia a los productos con una segunda vida –ya no hablamos de B2C sino de C2C-, y han naturalizado el reciclaje. Sin duda, rasgos que las empresas tendrán que tener en cuenta para adaptar sus modelos de negocio y acuñar otros nuevos que tengan, como siempre, al cliente en el centro de todos los procesos.