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Startups e innovación: convivencia para la supervivencia

Formación fecha 07 junio 2019


La supervivencia de las startups se ha convertido en uno de los objetivos de un mercado que vive una tendencia al alza de la competitividad. Para lograrlo, ya no solo importa contar con liquidez suficiente sino que entran en juego otros factores a tener en cuenta.

Con las diferentes crisis que han tambaleado la economía mundial en los últimos años, se ha favorecido el carácter emprendedor de muchas personas que han comenzado a tomar las riendas de su futuro laboral apostando por la creación de empresas mucho más escalables, más ágiles y con un crecimiento más rápido que las grandes compañías. Ésta, podría ser una buena definición de startups. Un fenómeno en auge en los últimos años pero que, sin embargo, no goza de una buena salud en lo que a sostenibilidad se refiere.

Cabe destacar, en base a esta última idea, que tan solo una de cada diez startups supera los tres años de vida. Es decir, el 90% de las empresas startups (no confundir con pymes) creadas hoy morirán en los próximos meses.

 

¿POR QUÉ MUEREN LAS STARTUPS?

Sin embargo, este argumento no debe echar para atrás a los emprendedores que quieran lanzarse a los nuevos mercados. Al contrario: la existencia de emprendedores es completamente necesaria para ganar competitividad en mercados cada vez más globalizados.

Por esta razón, conocer por qué fracasan este tipo de empresas es necesario para poder garantizar la supervivencia de las mismas.

En este sentido, CBInsights, realizó un estudio en base a los textos de 101 fundadores de startups que no alcanzaron este desarrollo, por el que se desgranaban las razones por las que fracasaron.

Entre estas razones, cabe destacar las tres principales:

  1. Producto o servicio no demandado (42%)
  2. Falta de liquidez (29%)
  3. Equipo inadecuado (23%)

Teniendo en cuenta estas razones, parece claro que una de las vías para garantizar la sostenibilidad de una startup pasa por hacer un análisis exhaustivo del mercado y estar constantemente practicando la escucha activa del público objetivo. Este análisis del mercado nos va permitir saber la viabilidad de nuestro producto/servicio en el mercado, conocer si existe demanda o si tenemos espacio dentro de la demanda existente.

Pero no solo. La primera de las razones desemboca, en muchos casos, en la segunda. Muchos emprendedores, en su afán por lograr incentivar la demanda, inyectan capital hasta empezar a encontrarse con problemas de liquidez que no pueden soportar las tres F´s, las tres vías de financiación más comunes de las startups: familia, amigos y locos que pretenden invertir (family, Friends and fools).

Además, la poca formación del equipo y/o de los compañeros de viaje del emprendimiento, produce la caída de la startup que no puede soportar la agilidad del mercado y cómo implementar acciones para desarrollar el negocio.

Además de estas, CBSInsights aporta otras razones no menos importantes para asegurar el éxito de las startups. Razones que tienen que ver con la presencia de competidores más exitosos, problemas con el precio y los costes, mala experiencia del uso del consumidor, falta de un modelo de negocio claro, marketing ineficiente, no atender los mensajes del consumidor y el mal “timing” del producto o servicio.

En definitiva, razones todas ellas que están íntimamente ligadas con la falta de una planificación estratégica que contenga un análisis pormenorizado de la situación del mercado, de la competencia, de los clientes, del precio y/o, por supuesto, del público objetivo.

 

LA INNOVACIÓN COMO FACTOR DESESTABILIZANTE

De todas las causas contempladas, llama la atención que ninguna tiene que ver con la innovación. Parece obvio que hablar de startups es hacerlo de innovación, no solo orientada a productos y/o servicios sino también a las formas de organización.

Sin embargo, la realidad es diferente. Muchas startups que logran superar estos primeros escollos y ganar cierto peso y tamaño, terminan por centrarse más en la dirección optando por modelos de organización centrados en la dirección y no tanto en la innovación, modelos basados en el control de jerarquías, departamentos funcionales, indicadores, dirección por objetivos, eficiencia y eficacia, etc.

Para la revista Harvard Business Review, es necesario implantar o continuar con un modelo de organización en el que la innovación sigue siendo protagonista principal, un modelo que ellos definen como INNOVARQUÍA en el que la innovación es el elemento clave y unificador.

La innovación, por tanto, debe ser un denominador común presente en todas las startups en todo el ciclo de su vida, como una de las vías para garantizar su sostenibilidad, una vía de ganar competitividad y agilidad ante un mercado ciertamente incierto.