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Marketing verde: ¿Qué es y cómo aplicarlo en una empresa?

Formación fecha 24 agosto 2021


El marketing verde es una tendencia actual a la que cada vez se están sumando más empresas. La concienciación sobre los recursos limitados del planeta y los nuevos hábitos de estilo de vida invitan a las personas a un consumo más comprometido y responsable. En este sentido, las marcas buscan dar respuesta a esta demanda para no quedarse atrás.

 

 

¿Qué es el marketing verde?

 

El marketing verde es una estrategia empresarial de comunicación comercial desde una perspectiva ecológica. Esta línea puede incluir a empresas que venden productos respetuosos con el medio ambiente o bien aquellos negocios que deciden apostar por políticas de menor impacto medioambiental.

 

El marketing ecológico busca adaptarse a las costumbres, intereses e inquietudes de la sociedad del siglo XXI. De este modo, se presenta como una tendencia comercial inevitable para seguir el ritmo de una población cada vez más consciente del mundo en que vivimos.

 

 

Un marketing de productos más comprometido

 

Un 80 % de los consumidores están comprometidos, de algún modo, con el green marketing. De este porcentaje, un 17 % estarían «altamente comprometidos» según los datos de noviembre de 2020 del National Marketing Institute de Estados Unidos.

 

Estas cifras confirman que el cliente que quiere adquirir un producto o servicio no solo se preocupa por la calidad o el precio. También se fija en si es orgánico, si tiene certificación, si los materiales son biodegradables, etc. Incluso, si cumple estos requisitos, está dispuesto a pagar un mayor precio en la mayoría de los casos.

 

En el lado opuesto están las empresas que destacan por lo contrario. Son aquellas que generan una gran cantidad de residuos, con altas cifras de contaminación o que comercializan productos poco sostenibles que van desapareciendo de manera progresiva del mercado.

 

Hay que tener el cuenta que las leyes regulan cada vez más estos aspectos (por ejemplo, la Ley Europea de Residuos y Contaminación del Suelo, pendiente de aprobación). No obstante, el cliente suele ir por delante, y las redes sociales son el escenario perfecto para desacreditar a la marca e incluso impulsar boicots.

 

 

¿Qué beneficios puede aportar a una empresa?

 

Ante este paradigma, toda empresa debería apostar por buscar la manera de aplicar un marketing más ecológico según sus posibilidades. Además, las startups o empresas de nueva creación tienen la oportunidad de planificar su estrategia desde este punto de partida.

 

Estos son los beneficios que puede aportar a cualquier emprendimiento:

 

> Prevenir debilidades de la marca en referencia al uso de materiales contaminantes. Lo que podría ser un riesgo ante los clientes se puede convertir en un gesto proactivo para reforzar la imagen. En este sentido, los cambios deben ir acompañados de una campaña comunicativa adecuada.

> Aprovechar la oportunidad para renovar diferentes ámbitos de la marca, un nuevo diseño, una comunicación más actual, etc.

> Ampliar el mercado al posicionarse de manera más contundente como una marca más ecológica.

> Lograr una rentabilidad comercial a largo plazo. Aunque tal vez se requiera una inversión inicial, a la larga se pueden reducir algunos gastos de la empresa, como por ejemplo costes energéticos.

> Diferenciación de la competencia.

> Contribuir a un consumo consciente y comprometido.

 

 

¿Cómo aplicar el marketing verde a un negocio?

 

El marketing ecológico no se limita a vender un producto que sea sostenible. Es un compromiso que debe cumplir la empresa de manera coherente. Es importante tener en cuenta que el cliente es también muy exigente y no se conforma con pequeños gestos.

 

Estas son algunas líneas de acción a tener en cuenta:

 

> Usar materiales reciclables y biodegradables en la elaboración de los productos y reducir los embalajes.

> Apostar por energías renovables.

> Disminuir los residuos, tanto en energía como en materiales.

> Dar prioridad a la economía local. Favorecer la compra-venta de ingredientes y componentes de proximidad para reducir el transporte.

> Elegir métodos ecológicos y sostenibles, como por ejemplo la agricultura orgánica.

> Buscar alternativas reutilizables o reciclables en los productos e informar e incentivar al consumidor para hacerlo.

 

 

Una cuestión de credibilidad

 

Estas propuestas mencionadas son oportunidades para lograr una marca más verde. No obstante, las empresas suelen enfrentarse a la falta de credibilidad por parte del consumidor. Incluso en el caso de apostar por productos o servicios más ecológicos, el cliente puede considerar que es una simple estrategia comercial, una cuestión de apariencia o, incluso, una manera de abaratar gastos.

 

El marketing ecológico, por lo tanto, no debe desarrollar acciones sin un plan integral. Este debe ser honesto, transparente e incluir a toda la empresa. En algunos casos, se puede valorar la posibilidad de adquirir algún tipo de sello o certificación de calidad ecológica.

 

En definitiva, el marketing verde es, posiblemente, una estrategia imprescindible hoy en día para seguir el ritmo del mercado y satisfacer al consumidor. Además, es una apuesta que, si se lleva a cabo de manera honesta y comprometida, puede satisfacer a los diferentes sectores de la sociedad.