post-image

Licitación pública en ingeniería: ¿Qué es y cómo funciona?

Ingeniería fecha 03 diciembre 2019


Una de las claves del crecimiento en las PYMES dedicadas a la ingeniería, reside en la participación en concursos públicos a través de la licitación pública. Sin embargo, es necesario conocer las entrañas de esta herramienta para poder participar con garantías de éxito.

 

Una licitación pública, dentro del sector empresarial, se vislumbra como una gran oportunidad para las pequeñas, medianas y grandes organizaciones que les permite incrementar su volumen de actividades a partir de la realización de obras públicas. Es la vía por la que una compañía se convierte en proveedor de la Administración sin discriminar por el tamaño de la empresa sino por su especialización.

 

Sin embargo, para acceder a esta vía de trabajo es fundamental que las iniciativas interesadas tengan definidos, claramente, sus objetivos generales y específicos, su ámbito de especialización, así como los sectores a los que orientan su oferta de servicios. 

¿Qué es una licitación pública?
Una licitación pública no es más que un concurso que lanza la Administración Pública con el propósito de que los proveedores o las empresas pertenecientes al sector privado les provean de bienes o servicios, según sus necesidades. De este modo, y en el caso de la ingeniería, el organismo público consigue las mejores ofertas o condiciones de compra, con el fin de concluir exitosamente algún proyecto u obra civil. 

Con este procedimiento es posible obtener diferentes propuestas de solución procedentes de las organizaciones que se muestran interesadas en realizar colaboraciones con la administración en cuestión. 

Estos proyectos, o proposiciones, son analizados en profundidad y adjudicados a la iniciativa que cumple con todas las reglamentaciones vigentes y resulta la más idónea por su capacidad para hacer frente al proyecto. Este proceso se caracteriza por ser completamente transparente y legal. En el mismo prima el principio de igualdad entre los colaboradores.

Un ejemplo de licitación podría ser cuando un ayuntamiento quiere poner en marcha un proyecto de mejora de sus infraestructuras y confía en este resorte para acceder a ofertas por parte de entes privados, bien porque no dispone de los medios oportunos para acometer dicha obra o porque desea ejecutarla al mejor precio.


¿Cómo funciona una licitación pública?
Los interesados en proveer algún bien o servicio en función de la oferta de alguna administración pueden consultar en los diferentes portales existentes los concursos públicos: plataforma de contratación del sector público, Plataformas de contratación autonómicas, buscador de licitaciones avanzado de Infocif). Sin embargo, tienen que cumplir con una serie de requisitos y con las reglamentaciones que rigen en el país donde se lleva a cabo la licitación. 

No obstante, se debe tener en cuenta que las exigencias pueden variar según el tipo de concurso al que se aplique. Entre los documentos que, normalmente, se deben aportar están los siguientes:


- Documentos legales que acreditan la legitimidad de la empresa, la cual debe estar inscrita en el Registro Mercantil. En caso de que se haya realizado alguna modificación a la documentación original, también debe estar certificada ante el organismo correspondiente. 

- Poseer un Número de Identificación Fiscal (NIF) emitido en España para las personas jurídicas o físicas, o el Documento Nacional de Identidad (DNI en el caso de autónomos).

- Alta en IAE de Hacienda, así como los permisos para operar. En este caso se debe cumplir con lo siguiente: la intención de la licitación tiene que coincidir con la actividad o actividades por las que la empresa está dada de alta en IAE.

- Expediente de Clasificación de Empresas. El plazo promedio de obtención del mismo es de tres meses.  

- Comprobantes que demuestren que se ha cumplido con las obligaciones financieras de la empresa y que esta cuenta con una adecuada capacidad económica (certificado de estar al corriente de pago con la Seguridad Social y de las cuotas tributarias, declaración de no incurrir en incompatibilidades, contrato de realización de garantía provisional, aval provisional y de ejecución).

- Propuestas económicas y técnicas del proyecto. 


En todos los casos, los proveedores interesados deben cumplir con las formas y los plazos de entrega establecidos por la administración, ajustándose a las cláusulas que rigen en cada concurso.

A modo de conclusión, para concursar en una licitación pública es esencial cumplir con las normativas vigentes, tener toda documentación solicitada y un amplio conocimiento de la operativa de esta clase de procesos; un requisito, este último, que puede requerir la intermediación de una consultora especializada en desarrollo empresarial.