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La sostenibilidad marítima.

Ingeniería fecha 03 agosto 2021


Lograr la sostenibilidad es uno de los mayores retos a los que se tienen que enfrentar todas las áreas empresariales. La innovación en la ingeniería marítima forma parte del día a día de los trabajadores en el sector de la navegación. No solo se trata de realizar trabajos cada vez más seguros, sino de buscar condiciones no perjudiciales para el planeta y alterarlo lo mínimo posible.

 

 

La navegación como forma de sostenibilidad en el transporte

 

Por muchas razones, la navegación es una las mejores opciones de transporte. Entre las principales, se encuentra el factor económico. Debido a que se pueden transportar grandes masas o contenedores comerciales de toneladas en un solo viaje (a pesar de que los viajes son lentos), los traslados son mucho más baratos. Por eso, se transportan muchos productos en barco.

 

La navegación turística también está cada vez más solicitada. Ésta se ha convertido en la elección de ocio principal para muchas personas comprometidas con el ecosistema. Las nuevas rutas marítimas giran alrededor de los avances en la sostenibilidad y han permitido reducir el impacto medioambiental de las emisiones de CO2 en un 10 % desde el año 2007, según datos aportados por la Organización Marítima Internacional.

 

Ahora bien, conviene explicar de forma clara el tipo de embarcaciones destinadas al turismo ecológico. Tan solo un 0,04 % de la flota mundial se encarga de abastecer esta demanda. Esto implica que muy poca gente ha conseguido liberar a la atmósfera de un 10 % de la contaminación y el calentamiento global, para que los aviones se utilicen menos.

 

 

Inconvenientes de la navegación

 

No obstante, a día de hoy, existen algunos inconvenientes a la hora de utilizar el barco tanto para las mercancías como para los viajes personales.

 

Uno de ellos es el cambio de temperatura que pueden sufrir los las mercancías durante el viaje debido al al tiempo que supone trasladarlas en barco. Sin embargo, el transporte marítimo permite que todos los productos se acomoda de una mejor manera y sin tantos problemas de espacio como en avión.

 

Por otro lado, adaptar las necesidades y los tiempos del viaje no debería suponer un problema. Normalmente, los productos perecederos se recogen antes del periodo de maduración porque se tienen en cuenta las horas que se invertirán en el transporte. Sucede, por ejemplo, con la fruta tropical.

 

En lo relativo al transporte de personas, los viajeros que utilizan el barco como medio de transporte para llegar a los sitios son los menos numerosos. Por supuesto, la razón es el tiempo. Así pues, mejorar los tiempos en el transporte reportaría muchos beneficios ya que, muchas más personas escogerían la navegación, al ser una opción más barata que el transporte aéreo. En este sentido debemos hablar de otro tipo de turismo naval: los cruceros.

 

En los cruceros, normalmente, embarcan familias numerosas enteras. Esta modalidad de turismo permite visitar diferentes puntos de interés o ciudades a lo largo de varios días. Siempre se duerme a bordo del barco y se disfrutan todos los servicios incluidos: la pensión completa, habitaciones, discoteca, piscina, pistas de deporte, etc.

 

Esta opción turística debería trabajarse intentando aportar nuevas ofertas sostenibles al catálogo de cruceros. Se pueden integrar nuevas formas de energía para el autoconsumo dentro del barco; por ejemplo, con la instalación de placas solares para calentar el agua de la piscina, iluminar la embarcación de noche o encender las televisiones privadas.

 

 

La innovación tecnológica para las navegaciones sostenibles

 

Las innovaciones tecnológicas se encuentran cada vez más cerca de la fabricación generalizada de los barcos híbridos. De la misma forma que sucede con los coches, las energías renovables pueden contribuir a un uso más sostenible de las embarcaciones.

 

Cada vez más embarcaciones integran una opción verde como fuente de energía, no obstante, a día de hoy, apenas existen opciones para alimentar un barco completamente con energía solar o eólica.

 

Por otro lado, existen ya plataformas que permiten el alquiler de vehículos de navegación para el uso privado o profesional. Ofrecen barcos de varios pies con sistemas completamente ecológicos. Están disponibles en varios países y, en ocasiones, es necesario tener la licencia de navegación para optar a su alquiler. En otros casos, las embarcaciones se pueden alquilar sin necesidad de esta licencia.

 

 

El futuro de las embarcaciones: trabajo y sostenibilidad

 

Obviamente, todavía hay mucho que trabajar para que puedan alquilarse barcos más grandes, pero hay opciones accesibles para hacer pequeñas salidas en barco, viajes cortos o para los grupos reducidos. Ampliar el catálogo de ofertas de estas opciones más respetuosas con el medioambiente es el camino que se debe seguir.

 

En conclusión, se están logrando grandes avances en materia de sostenibilidad en cuanto al transporte marítimo se refiere y aún se esperan nuevos cambios que permitan seguir apostando por opciones sostenibles en el transporte comercial y turístico.