post-image

Cinco recomendaciones para lograr el éxito en el emprendimiento

Formación fecha 22 mayo 2019


El emprendimiento aporta mayor competitividad a la economía. Sin embargo, una buena idea no es suficiente en la mayoría de las ocasiones para alcanzar el éxito. Existen otros factores clave a la hora de ejecutar un nuevo proyecto.

 

Este hecho, unido a que aún hay muchas trabas que retrasan la agilidad en la puesta en marcha de nuevas empresas, hace del emprendedurismo una tarea nada sencilla pero sí muy necesaria en un mercado cada vez más globalizado, y en el que la mayor presencia de emprendedores está ligada, también, al mayor enriquecimiento de un país.

 

Sin embargo, las garantías de éxito para emprender pasan por tener mayor conocimiento de todos los elementos con un papel relevante en el proceso. Incluidos los motivos para lanzarse a este mundo.

 

En este sentido, y según los datos de Statista, el 68,5% de los emprendedores lo son por la oportunidad del momento. Pero, también, tener una mayor independencia (57,1%), necesidad (28,3%), aumentar los ingresos (25,3%) o mantenerlos (9,7%), son otras de las motivaciones para iniciarse en el emprendedurismo.

 

 

RECOMENDACIONES PARA INICIARSE EN EL EMPRENDIMIENTO CON ÉXITO

 

Emprender es una experiencia gratificante y emocionante no exenta de altibajos. Por eso,

es clave conocer algunas recomendaciones antes de iniciar el proceso.

 

 

CUENTA CON UN PLAN ESTRATÉGICO

 

Antes de comenzar, debes contar con un plan estratégico que te permita conocerte a ti mismo, tu producto, tu cliente, sus gustos y cultura de consumo. Pero también, conocer a tu competencia y al entorno. Es decir, debes tener un conocimiento muy detallado de todos los elementos que incurren en el proceso. Un análisis que te va a permitir preveer situaciones y aportar ventajas competitivas a tus consumidores.

 

 

UNA BUENA CAPACIDAD DE REACCIÓN

 

Para hacerse hueco en el mercado es necesario escuchar y actuar según lo que éste diga y tener la capacidad de reaccionar ante los problemas que tiene el cliente.

 

A priori, la idea inicial puede parecer inmejorable, pero si las personas no quieren consumir ese servicio o producto es recomendable realizar modificaciones con rapidez para ofrecer lo que están buscando realmente.

 

Además, el éxito no lo va a definir la profesionalidad que uno tiene o deja de tener. El mundo del emprendedurismo está lleno de personas que realizan excelentemente su trabajo técnico o que tienen grandes productos. La clave reside en realizar el trabajo de empresario, es decir, dar prioridad a aprender a manejar el negocio antes de poner todos los esfuerzos en ser el mejor programador informático, abogado, contable o diseñador, entre otros.

 

 

PERMANECE ATENTO A LA INNOVACIÓN

 

Si uno quiere realizar modificaciones con rapidez ofreciendo la mejor experiencia de cliente posible, es necesario que esté siempre atento a la innovación. No tanto en lo referente a la innovación tecnológica, que es incuestionable, sino también en lo referente a procesos, productos y/o servicios.

 

En este punto, juega un papel fundamental el Design Thinking, una metodología de trabajo que permite modificar los procesos en función de las necesidades del cliente con el objetivo de mejorar su experiencia y de aportar mayor innovación.

 

 

EL APRENDIZAJE COMO BASE SÓLIDA PARA LA EMPRESA

 

Si hablamos de experiencia de cliente debemos hacerlo, también, desde el conocimiento. Si tenemos en cuenta que el conocimiento es poder, debemos extrapolarlo a nuestro negocio como palanca del éxito.

 

Además, la competencia es muy elevada y el cliente dispone de múltiples opciones donde elegir, de ahí la importancia de aprender y saber cómo escucharlo, entenderlo, captarlo y fidelizarlo. Pero, además, la formación nos va a permitir poner a nuestro negocio en la senda del éxito gracias a un mayor conocimiento del mercado, del cliente, del producto, de las innovaciones, de las tecnologías aplicables a tu modelo de negocio, etc. Es decir, la formación constante es totalmente necesaria en un mercado cada vez con más aristas y en una evolución también constante.

 

 

DISFRUTAR CON LO QUE UNO HACE

 

Para que los emprendedores luchen por alcanzar sus sueños deben enfrentarse a las adversidades que surgen por el camino. No todos los días van a ser fáciles y hay que seguir avanzando. En estos casos, lo mejor es tener una actitud positiva, estudiar las dificultades y, por complicadas que sean, afrontarlas y superarlas.

 

Sin embargo, no hay que olvidar que hay que trabajar con pasión, de lo contrario, si a una persona no le gusta lo que hace, nada tendrá sentido. No hay que cometer el error de emprender pensando en obtener dinero. Hay que emprender disfrutando con lo que se hace. El dinero ya llegará.

 

Gracias a estas recomendaciones, iniciarse en el emprendedurismo resultará un poco más sencillo. No obstante, y como decíamos antes, no es un camino de rosas pero sí muy enriquecedor y con un alto aporte de competitividad.