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La innovación empresarial en el siglo XXI

Formación fecha 25 mayo 2019


La innovación empresarial aporta grandes ventajas tanto para las organizaciones como para el sector o área en el que se produce. Por eso, es importante poner el foco en las fuentes, evolución, impacto y principales responsables.

 

La innovación puede modificar la forma tradicional de trabajar para lograr un mejor posicionamiento frente a nuestros competidores. No obstante, la mejora del producto y la experiencia del cliente son dos de los principales objetivos que cualquier empresa busca para diferenciarse de su competencia en un mercado en constante evolución y con una competencia cada vez mayor.

 

En este sentido, hay que subrayar la importancia de la innovación como una vía de aportar valor, en un momento en el que 9 de 10 startups no supera la barrera de los tres años de supervivencia.

 

 

INNOVACIÓN EMPRESARIAL EN EL SIGLO XXI

 

Michael Porter es conocido como el autor que impulsó la teoría de las cinco fuerzas (Poder de negociación de los compradores o clientes, poder de negociación de los proveedores o vendedores, amenaza de nuevos competidores entrantes, amenaza de productos sustitutos y, por último, rivalidad entre los competidores), como garantía de éxito en las empresas u organizaciones gracias al amplio conocimiento que ofrecía del mercado. Porter, en definitiva, fue la primera persona en advertir que la innovación empresarial está ligada a la competitividad.

 

Según los expertos, a la hora de hablar de innovación empresarial podríamos distinguir cuatro tipos que enumeramos a continuación:

 

  • Innovación individual

Este tipo de modelo se extiende a todos los trabajadores que son capaces de desarrollar proyectos innovadores que cuentan con el apoyo absoluto de la empresa.

 

Por su parte, la empresa se esmera en proporcionar los recursos necesarios. Es ésta una manera de incentivar el intraemprendedurismo en el seno de las empresas, una vía de activar al equipo y premiar su involucración en el desarrollo de la compañía.

Un ejemplo claro lo tenemos en Google, que da a sus trabajadores el 20 % de su tiempo para poner en marcha sus iniciativas. De ahí salió, por ejemplo, Google Mail.

 

  • Mejora de procesos

Aquí nos referimos a mejorar un producto, servicio o contenido que circula en el mercado y se perfecciona con el lanzamiento de nuevos productos. Compañías como Coca Cola son partidarias de este sistema que requiere la implicación de todo un equipo de trabajo.

 

  • Innovación continua

Si en el anterior apartado nos referíamos a la mejora de un producto o servicio, en este caso hacemos alusión a una oferta añadida. Promocionar un nuevo producto junto a uno ya existente a modo de pack, por ejemplo. Una vía para hacer cross-selling y de agilizar el ciclo de vida del producto y/o servicio: pasar de la etapa de un producto interrogante a convertirlo en un producto estrella.

 

  • Innovación disruptiva

Este modelo de innovación empresarial nos hace más competitivos porque hay un flujo rápido de información y datos. El grueso de las empresas busca generar ofertas de valor.

 

Dentro del contexto actual se dice que las ideas de innovación disruptiva se producen dentro de un tiempo determinado, al igual que sucedió en el pasado con inventos como la radio, televisión o Internet.

 

Por otra parte, cabe destacar que la innovación disruptiva no es exclusiva de las grandes empresas porque también hay startups que cuentan con buenas ideas disruptivas.

 

 

FÓRMULAS PARA FOMENTAR LA INNOVACIÓN EMPRESARIAL

 

Para conseguir resultados con una visión innovadora debemos realizar ciertas actuaciones. ¿Cuáles son éstas? A continuación, enumeramos algunas propuestas:

 

  • Debemos disponer de las herramientas necesarias que nos ayuden a desarrollar proyectos para transformar nuestra empresa y conseguir mayor rentabilidad.

 

  • Se deben desarrollar y fortalecer todos los canales que nos permitan innovación donde los propios trabajadores tengan la posibilidad de transmitir sus ideas y desarrollar proyectos creativos.

 

  • Creación de equipos de trabajo donde los miembros puedan tener distintas habilidades, visiones y formaciones desde diferentes culturas y orígenes.

 

  • Debemos fomentar espacios para la creatividad. Cada vez es más normal encontrar lugares con áreas destinadas a la reflexión y el descanso.

 

  • Es importante diferenciar entre innovación empresarial y creatividad. La creatividad es un concepto más abstracto en torno a una idea, mientras que la innovación es la plasmación de esa idea mediante un proyecto que generará beneficios a la empresa.

 

  • Fomentar el brainstorming, porque muchas ideas surgen de repente a raíz de una conversación o una frase que se suelta en un momento determinado. No hay nada mejor que reunir a los trabajadores para que expongan sus ideas y ver si son rentables.

 

En un momento de cambios en los que la revolución digital es el denominador común de todos ellos, y la velocidad vertiginosa de los mismos es una de las principales palancas de las empresas, incluir nuevas políticas en la gestión del talento y cultura corporativa supone una ventaja competitiva en sí misma, una vía para ganar competitividad en estos mercados.