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Diseños en 3D que cambiarán el mundo

Ingeniería fecha 12 noviembre 2019


La denominada Revolución Industrial 4.0 en la que estamos inmersos, ha venido marcada por la aparición de una serie de innovaciones que han cambiado la forma de trabajar y de pensar: mucho más ágil y disruptiva.

Entre estas innovaciones, habría que destacar la Robótica, el Internet de las Cosas, el Big Data, la Inteligencia Artificial, la Realidad Virtual, el Machine Learning y la Nube. Avances que han modificado el panorama empresarial.

Sin embargo, hay otra que a pesar de no estar suficientemente explotada aún, está destinada a cambiar sectores como la alimentación, la sanidad, arquitectura o la ingeniería, entre otros: los diseños en 3D. 

A pesar de que son algo ya habitual desde hace décadas en la ingeniería gracias a diversos programas técnicos con los que se trabaja a diario, la novedad viene determinada por la posibilidad de imprimir in situ la construcción planteada sobre el plano, una metodología que va a permitir ahorro de tiempo y de costes.


EL 3D APLICADO A LAS ESTRUCTURAS DE INGENIERÍA
Las estructuras de ingeniería son algunos de los elementos más técnicos, complejos y precisos que existen.

Hasta ahora, todo diseño, por detallado que estuviese, dependía en su ejecución de la habilidad y precisión del recurso humano disponible. También de la capacidad y concentración de los controladores en su labor de auditaje de la evolución de las obras o en la verificación de idoneidad de los materiales empleados y otros recursos muy diversos.
En esta situación, las posibilidades de desviación entre el diseño y el resultado final son abundantes y dependen de infinidad de variables que no solo pueden alterar considerablemente la eficacia final de una estructura, sino desviar ampliamente su presupuesto y su planificación.
De igual manera que la aparición de las tuneladoras y los sistemas de escudos revolucionó la forma de construir túneles y abrió las puertas a acometer proyectos que parecían inviables, la tímida incursión de la impresión 3D en el mundo del diseño, y la fabricación de piezas y componentes aplicados a diversos campos como la medicina, la ortodoncia o la fabricación de piezas de automóviles descatalogadas, superó los límites de lo empírico y el modelaje para adentrarse en la obtención de un producto final.
Todo suele ser una cuestión de costes y rentabilidad. Progresivamente se ha pasado de esas pequeñas impresoras 3D experimentales a sofisticados sistemas de impresión 3D, en los más diversos materiales, empleados en procesos industriales e incluso a grandes máquinas de impresión 3D directamente aplicadas a la construcción.


USO DE IMPRESORAS 3D EN LA CONSTRUCCIÓN
No es necesario irse más allá de las fronteras españolas para encontrar ejemplos de esta tecnología innovadora.

Hace ya más de un año, Vicente Ramirez, director del proyecto Be More 3D  en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia, presentaba a Europa Press la primera vivienda construida en España con una impresora 3D que empleaba hormigón y con tecnología íntegramente desarrollada en España.
Se trata de una vivienda de 24 metros cuadrados cuya estructura puede quedar totalmente acabada en un tiempo no superior a las 8 horas y cuyas necesidades de producción y de recursos humanos reducen a mínimos los costes de construcción.
Dese hace tiempo esta tecnología se viene aplicando también a estructuras de ingeniería. Se puede encontrar el mejor ejemplo en algo tan delicado como es la construcción de puentes, tal y como se puede ya contemplar en Shangai, que cuenta con el más largo del mundo. Tiene una longitud total de más de 26 metros y fue llevado a cabo al completo con un sistema de impresión 3D en hormigón por un equipo dirigido por el profesor Xu Weiguo, de la Universidad de Tsinghua.
Esta aplicación de diseños en 3D orientados directamente a su ejecución efectiva mediante el uso de impresoras 3D en la construcción supone una auténtica revolución. A ella no escapa la posibilidad de construir todo tipo de estructuras de ingeniería civil, grandes obras como los rascacielos o aportar soluciones a la rápida reconstrucción de pueblos afectados por desastres naturales. Sin olvidar la importancia de su aportación a mejorar las condiciones de vivienda de grandes sectores desfavorecidos de la sociedad que habitan chabolas y favelas.