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¿Cómo identificar un proyecto innovador de éxito?

Lo último fecha 17 diciembre 2019


Saber identificar cuándo un proyecto innovador es exitoso ahorra mucho dinero. Invertir en este tipo de proyectos puede ser una gran idea, pero no está exenta de riesgos. En muchos casos no se conoce muy bien en qué consiste un proyecto de estas características, lo que hace más complejo determinar si invertir o no. Nada mejor que arrojar un poco de luz al asunto.

¿Qué son los proyectos innovadores?

La innovación es esencial para que las empresas mantengan su competitividad a largo plazo, por lo que es un error despreciarla. Sin embargo, palabras como innovación han irrumpido con fuerza en el vocabulario empresarial, lo cual complica llegar a saber de qué se está hablando con precisión. Así, comprender en qué consiste un proyecto de innovación y saber si es exitoso o no es una tarea complicada.

Sin embargo, se podría definir como un proyecto que busca alcanzar algún avance tecnológico o la creación de un nuevo producto para la empresa. Puede suponer un avance rompedor o tan solo una revisión de un producto que se está quedando obsoleto. También hay definiciones que apuntan a que tan solo son una forma muy refinada de marketing y que su objetivo es vender un producto o captar inversores.

Muchas startups parten de uno de estos proyectos y van convirtiéndose en empresas sólidas, con un servicio o productos que ofrecer, con el paso del tiempo. Para garantizar este final exitoso es necesario invertir, ya que el proyecto deberá contar con los recursos suficientes como para alcanzar los objetivos que se haya impuesto. No obstante, antes de apostar por uno de estos proyectos, es indispensable conocer cómo identificar que están teniendo éxito.

Identificadores del éxito de un proyecto innovador

El primero es la constatación de los efectos de la innovación durante su aplicación. Quizá se trate, por ejemplo, de un nuevo producto que vender en un supermercado. Si este logra mantenerse en los lineales durante un tiempo determinado, entonces estará actuando de manera satisfactoria. Sin embargo, previamente, habrá que establecer unos resultados mínimos para realizar comparativas.

Estos deberán estar reflejados en las estrategias de empresa y, por supuesto, han de ser revisables a lo largo del tiempo. Otro identificador a tener muy en cuenta es la rentabilidad que está mostrando el proyecto. En algunos casos son cifras astronómicas, pero el riesgo que se corre de perder la inversión es también muy alto para que resulte atractivo. La mayoría no llegan a buen puerto, de hecho, tan solo el 10 % sobrevive a la larga.

Consecuencias positivas

Encajar estos proyectos en una estrategia de inversión puede ser problemático, aunque no del todo imposible. La consecuencia positiva de correr el riesgo es obtener una rentabilidad muy alta, la cual llega a multiplicar por diez la cantidad invertida originalmente. Aquellos que apostaron por Amazon cuando no eran más que un proyecto, hoy recogerían un retorno de inversión de 100 veces la cantidad original.

Además, apoyar la innovación mantiene el desarrollo social y tecnológico en marcha. Puede que la mayoría de proyectos no lleven a nada, pero los que triunfan tienen la capacidad de causar un cambio disruptivo. Estas situaciones marcan un cambio de paradigma, un antes y un después que transforma el escenario de inversión por completo. Un ejemplo reciente es el de las redes sociales y la revolución digital que han supuesto.

En definitiva, un proyecto innovador es una gran inversión, pero hay que tener en cuenta una serie de indicadores antes de apostar por uno. El riesgo de quiebra es muy real, por lo que hay que actuar con precaución y no invertir todo el capital en estos negocios. Una vez más, diversificar es la clave de toda estrategia inversora.