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Así está cambiando la inteligencia artificial la selección de personal

Lo último fecha 13 enero 2020


La inteligencia artificial está cambiando nuestra sociedad. Desde el área de consumo al área de sanidad o la ingeniería. Sin embargo, en todas ellas participan los recursos humanos, otro sector en plena transformación.

 

La inteligencia artificial en recursos humanos no es más que una expresión más de esta revolucionaria tecnología. Lleva siendo anunciada desde hace décadas en la ciencia ficción, pero en el presente ya está causando un gran impacto y su futuro es aún más prometedor. A la hora de reclutar personal esta tecnología trae grandes cambios y novedades al sector de los recursos humanos.

¿Cómo se aplica a la hora de realizar el recruitment?

Un aspecto vital para la supervivencia de toda empresa es mantener la competitividad. Algo así se consigue de diferentes maneras, ya sea estudiando a fondo el mercado o manteniendo la innovación en lo económico.

 

Sin embargo, el factor humano es base para cualquier compañía, uno que se cimienta sobre la selección del personal adecuado. Puede que la dirección tenga una visión rompedora del futuro de la organización, pero no será posible hacerla realidad sin empleados de talento.

El 76 % de los reclutadores consideran que la IA será fundamental, según la encuesta de LinkedIn Global Recruiting de 2018. Buena parte del trabajo que realizan consiste en revisar y cotejar una gran cantidad de currículos de candidatos, una tarea que consume una buena porción de tiempo. De hecho, una de las principales aplicaciones de esta tecnología reside, precisamente, en automatizar el procesado de las solicitudes.

Con esto es posible crear una base de datos, la cual puede contener filtros adaptados a las necesidades de la empresa y del reclutador. Así, podrá ver de un simple vistazo quién cumple con los criterios de selección. Además, los algoritmos dotados con machine learning mejoran su eficacia por sí mismos y ofrecen recomendaciones al profesional, que siempre será el encargado de tomar la decisión final.

Asimismo, los algoritmos son capaces de analizar el lenguaje verbal y no verbal de los candidatos. Esto permite afinar más en la selección de determinados puestos, en especial aquellos en los que la interacción con otras personas se realiza de manera constante. 

¿Qué consecuencias trae?

En el campo del recruitment, la inteligencia artificial traerá su principal beneficio: el ahorro de tiempo. El uso de algoritmos permite automatizar cualquier tarea repetitiva y monótona. Así, los reclutadores pueden destinar su tiempo a tareas más productivas, lo que aumenta su eficiencia. En definitiva, es una apuesta por la consecución de unos mejores resultados.

Además, estos mejoran gracias a la precisión que permiten los algoritmos. Estos manejan una ingente cantidad de datos, en los que encuentran patrones y, a partir de los resultados, crean bases de datos muy sencillas de utilizar. El reclutador tan solo indica qué filtros va a establecer y el algoritmo muestra toda la información posible. No importa el puesto de trabajo o los requisitos, la base de datos aportará todo lo necesario para realizar una selección más ajustada.

La consecuencia final, que resulta de gran interés, es que las empresas mejoran su competitividad. Por un lado, los reclutadores cuentan con más tiempo para realizar otras tareas. Por otro lado, es más sencillo atraer talento o descubrir el que ya está en la compañía. No habrá que realizar costosas campañas de reclutamiento, simplemente se optará por admitir una amplia variedad de currículos, que serán cribados y seleccionados en aras de la mejora de toda la empresa.

Además, también se ahorrará en recursos económicos que se utilizaban en las campañas de reclutamiento, las cuales pueden ser más específicas y gozar de un nivel de acierto nunca antes visto hasta la fecha.

En definitiva, la inteligencia artificial en recursos humanos supone un salto cualitativo para las empresas. Ahorrarán tiempo y dinero, pero sin sacrificar la competitividad, la cual se verá potenciada. Descubrir a los mejores profesionales dependerá tanto del ojo experto del reclutador como de la potencia de cálculo de un algoritmo.