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Acelerar e innovar, no hay otra opción.

Lo último fecha 10 noviembre 2020


La mutación del escenario de negocio derivada de la situación de este año tan atípico, ha hecho que las empresas, tras las medidas de choque implantadas, tengas que pensar en sus modelos y los retos que les viene por delante para poder seguir siendo competitivos en el mercado. Mercado que, para nada, es como antes. ¿Cuáles son estos retos?

 

Dos de los principales retos a los que se tiene que enfrentar las empresas para poder seguir “a flote” son: la innovación y la aceleración interna. Las empresas con elevada experiencia y tradición en el ámbito de la empresa, que poseen organizaciones con estructuras consolidadas, cuentan con una preocupación común: cómo impulsar la velocidad de cambio interno e introducir la frescura de la startup en sus negocios con el objetivo de conseguir una mayor orientación al mercado, velocidad e innovación. Con el fin de conseguir estos retos, las organizaciones buscan crear e implantar una cultura interprendedora en sus empresas que les impulse a conseguir agilidad en la innovación de los modelos de negocio y a explotar oportunidades presentes en los mercados con una metodología continua y open.

 

Este objetivo implica incluir una cultura que incite a la implantación de mejoras tecnológicas, a la adaptación a las exigencias del mercado y clientes, al team building, que tolere la iniciativa y la utilización de recursos con algo de flexibilidad e incentive a las personas con más éxitos en innovación. Tal y como se puede percibir, para progresar hacia una cultura innovadora, la empresa necesita cumplir ciertas premisas de no baja exigencia y romper con paradigmas.

 

“Para progresar hacia una cultura innovadora, la empresa necesita cumplir ciertas premisas de no baja exigencia y romper con paradigmas”.

 

 

La aceleración corporativa como una vía para el cambio.

 

Para ello, el desarrollo de aceleraciones corporativas es cada vez más popular en los mercados con el fin de acercar los modelos emprendedores hacia los sectores de actividad y nutrir a las empresas de sus buenas prácticas. Con esta estrategia, la organización consigue estimular a su capital humano de manera conjunta y crear sinergias que empapen a las empresas de nuevas maneras y estructuras de trabajo.

 

El inconveniente es que, en la mayoría de las ocasiones, no es posibles implantar cambios estratégicos rupturistas es las organizaciones consolidadas y con una manera de hacer las cosas muy marcada. Ante esta situación, conviene introducir estos cambios estratégicos a través de nuevos equipos de trabajo con una cultura no alineada a la actual de la empresa y si más, a la que quiere tener la organización en un futuro.

 

En la actualidad, las organizaciones exploran en los procesos y herramientas para la innovación estratégica en los modelos de negocio introduciendo, iniciativas que acerquen la tecnología al núcleo empresarial y proyectos startup a las empresas.

 

 

Pasos iniciales para conseguir un modelo de empresa ágil e innovador.

 

Los principales pasos que debe de dar la empresa para introducir dichos procesos y metodologías son los siguientes:

 

> Conocer qué está pasando ahí fuera en el mercado y qué esta haciendo la competencia en todo momento. Esta información será el punto de inicio hacia el cambio y la innovación.

 

> Diversificar e innovar en los modelos de negocio desde las posibilidades internas y la estrategia definida, la guía para el cambio.

 

> Incorporar metodologías de Open Innovation y estrategias de aceleración corporativa que ayuden de manera colaborativa a conseguir los retos de la organización. La empresa debe de trabajar con diferentes tipologías de equipos, tanto internas como externas si quiere seguir adelante. La colaboración ya no es una opción.

 

> Estrategia de inversión y organización de recursos con el objetivo de acometer este tipo de proyectos con el mínimo riesgo posible para la empresa.

 

> Definir cómo empezar haciendo caso a los éxitos y buenas prácticas de modelos similares, aunque no sean del mismo sector. Es decir, eligiendo tipologías de productos, servicios y metodologías a implantar.

 

Finalmente, lo que necesitan las empresas en estos momentos es potenciar su visión hacia el cambio detectando las palancas clave de la innovación en la estrategia y dibujando modelos que consigan la diversificación a través de la aceleración corporativa.