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La Planificación Estratégica: la clave para emprender y tener éxito

Formación fecha 27 maig 2019


Vivimos en la era de la innovación. Habrás oído hablar de transformación digital, de startups, de experiencia de cliente y de mil y un conceptos a la orden del día en el tejido empresarial. La gran mayoría de las industrias está evolucionando a gran velocidad y puede darnos la sensación de que hemos de ser ágiles y aprovechar el momento antes de que la tendencia cambie y hayamos perdido la oportunidad de negocio y emprender.

 

Si nos detenemos a revisar los datos de creación de empresas en nuestro país nos daremos cuenta de que, pese a que en el pasado 2018 se crearon más de 90.000 empresas nuevas, esto solo supuso un aumento del 0’8% respecto al año anterior según los datos ofrecidos por el INE.

 

Crear una empresa es una cosa pero nuestro objetivo como emprendedores debería ir alineado a la permanencia y supervivencia de esta en el tiempo. Es por ello que uno de los pilares fundamentales para ello es la planificación estratégica.

 

Lanzarse a emprender sin una planificación estratégica basada en unos objetivos y teniendo en cuenta el contexto empresarial en el que nos movemos es como caminar a ciegas.

 

 

¿QUÉ SE DEBE TENER EN CUENTA EN LA PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA?

 

Podemos resumir estos puntos en los cinco fundamentales para la creación de cualquier estrategia que se precie: el análisis del entorno competitivo, los objetivos, el perfil del consumidor, diseñar un plan de acción y monitorear los resultados.

 

En primer paso que hemos de dar para el diseño de la estrategia es conocer cuál es el campo de juego en el que vamos a competir, cómo está dispuesto el extracto empresarial. ¿Cuántas empresas compitiendo a día de hoy?, ¿cuántas se prevén que entren a competir en el futuro?, cómo es la oferta y la demanda en el sector?, etc. Debemos reunir toda la información relevante necesaria para ser capaces de establecer objetivos realistas y alcanzables.

 

El segundo paso será establecer como hemos dicho esos objetivos para ello siempre tenemos que tener en cuenta las 5 características básicas SMART:

 

  • Specific (específico)

Es decir, ¿qué quieres conseguir exactamente? Los objetivos que nos marquemos de ben de ser claros y estar bien definidos.

 

  • Measurable (medible)

Deben de ser medibles y cuantificables para que puedan ser valorables y comparables.

 

  • Attainable (alcanzable)

Debemos ser realistas y no marcarnos metas imposibles guiados por una excesiva ambición.

 

  • Relevant (relevante)

Debe aportar al desarrollo empresarial de tu negocio.

 

  • Timely (a tiempo)

Establecer un horizonte temporal para realizar un correcto seguimiento de estos.

 

Otro paso importante será definir el perfil de nuestro público objetivo, reconocer sus características, los insights, sus preferencias, hábitos de comportamiento de compra, etc. Cuanto mejor conozcas a tus clientes más fácil te será crear una estrategia orientada a ellos.

 

El cuarto paso consistirá en elaborar un plan táctico basado en decidir qué acciones vas a llevar a cabo para alcanzar los micro-objetivos que te acerquen poco a poco a conseguir los macro-objetivos que nos hemos marcado.

 

Finalmente, hemos de realizar un seguimiento y control periódico del desempeño de nuestra estrategia. Para ello es vital haber establecido esos objetivos medibles y haber predefinido los KPIs o indicadores de desempeño que medirán la efectividad de nuestra estrategia. Lo que no se puede medir no se puede mejorar y esto es fundamental para conseguir el crecimiento y supervivencia de nuestra empresa.

 

Recuerda siempre que estés pensando en emprender tu propio negocio asegúrate de elaborar una planificación estratégica y ten en cuenta todos estos pasos, de esa forma conseguirás, o solo mantenerte en el tiempo, sino crecer y competir por el liderazgo en tu sector.